Un expediente por paciente, no uno por visita. El médico que lo atiende hoy ve lo que ya se documentó, aunque haya sido en otra de tus sucursales y con otro médico.
La continuidad entre sucursales no es automática: cada médico comparte sus pacientes con el consultorio desde su perfil, una vez.
El paciente cuenta otra vez lo mismo, y lo que se decidió la vez pasada se reconstruye de memoria o no se reconstruye.
Si volvió a la de la otra colonia porque le quedaba de paso, esa consulta se quedó donde se dio.
Cambia quien pasa consulta en la sucursal y con él se va lo que sabía del paciente, porque nunca quedó escrito en un solo lugar.
Lo que el paciente percibe no es tu software: es que alguien ya sabe quién es. Con el expediente compartido en tu consultorio, eso se sostiene en cualquiera de tus sucursales.
El expediente es del paciente, no de la visita: sus notas, sus estudios y sus recetas viven en un mismo lugar.
Abre el expediente y lee las notas, los estudios y los documentos que ya existen, sin pedírselos al paciente.
Lo compartido es de solo lectura por autoría: el médico escribe y firma su nota, y nadie más puede editarla ni firmarla.
Cada médico les da acceso de solo lectura, o de lectura más subir estudios y archivos, y lo quita cuando quiera.
No es automático ni queda en manos del sistema: cada médico de tu consultorio entra a su perfil y comparte sus pacientes con el consultorio. Es una sola vez, y es reversible. Lo dejamos así a propósito, porque es lo que hace que cada nota siga teniendo un autor que responde por ella.
Claudia documenta la consulta. No dispensa, no surte y no participa en la venta: el médico escribe la receta con su criterio y tu paciente la surte donde quiera.
Claudia no conoce el inventario, las existencias ni los precios de ninguna farmacia, y no puede tomarlos en cuenta.
Dentro de la receta no hay recomendación de producto, de marca ni de dónde surtirla.
Él la escribe, la firma y responde por ella. Claudia documenta, organiza y muestra; no decide.
Hoy Claudia no trae una integración lista con los sistemas que ya usa tu operación, y no vamos a decir que sí para vender una demo. Si tu operación necesita algo que no existe, se evalúa contigo en una conversación: cómo trabajan tus sucursales, qué información se mueve entre ellas y qué tendría que existir. De ahí sale el alcance, no antes.
Agenda una demoLa conversación empieza por cómo trabajas hoy y por qué se rompe cuando el paciente regresa.
No publicamos plazos ni alcances en una página web: lo que se construya se acuerda en esa conversación.
Nada de dispensación ni de sugerirle producto al médico, se construya lo que se construya.
Nos cuentas cómo operan hoy tus sucursales y qué pasa cuando el paciente vuelve.
Cada médico, cada asistente y cada recepción con su cuenta y su rol; tus sucursales con sus horarios.
Cada médico comparte sus pacientes con el consultorio desde su perfil. Una vez, y queda.
La continuidad entre sucursales no es automática: cada médico comparte sus pacientes con el consultorio desde su perfil, una vez.
Agenda una demo y lo vemos con tu operación en la mano.
La continuidad entre sucursales no es automática: cada médico comparte sus pacientes con el consultorio desde su perfil, una vez.